¿Qué
es la hipocondría?
La característica esencial de este problema es
la preocupación constante por la posibilidad de
contraer una o más enfermedades graves, o la creencia
de que ya se está sufriendo.
Esta
preocupación por la salud hace que la persona acuda
de forma repetitiva, una y otra vez, a consultas y a hacerse
chequeos médicos. A pesar de que los resultados
sean negativos (es decir, a la persona se le dice que no
está enferma, que no tiene nada físico),
la persona con hipocondría no se queda tranquila
(a veces consigue tranquilizarse durante unos días,
pero después vuelve la preocupación), y el
miedo a enfermar continua. .
Dada esta preocupación por la salud, las personas
con hipocondría se observan continuamente los síntomas
o las sensaciones corporales, por si acaso 'algo me está pasando'.
Así, unos latidos más acelerados, pueden
interpretarse como la posibilidad de estar 'mal del corazón';
una pequeña herida en la piel 'tal vez se convierta
en un cáncer'.
Existe en estas personas tal
sensibilidad a las enfermedades, que buscan de forma
repetida información sobre las mismas, síntomas
característicos, terapias aconsejadas, fármacos.
Incluso cuando oyen a otros comentarios sobre enfermedades,
o escuchan noticias en la televisión, en la radio,
etc. se asustan y comienza la preocupación.
Obviamente, de todo lo anterior, podemos deducir que la
vida diaria se ve claramente dañada y alterada,
no sólo de las personas con este problema sino también
de los que les rodean. Así, están quejándose
continuamente, preguntan a terceros qué es lo que
ellos opinan, piden que se les acompañe a sus revisiones
médicas, lo que supone a su vez, invertir cantidades
importantes de dinero, por ejemplo, en visitas a especialistas.
Puede ser que estés leyendo estas líneas
porque te identificas con las descripciones que se han
ofrecido del problema. Las preguntas del cuestionario sondean
la presencia de algunos de sus aspectos característicos,
teniendo en cuenta que no sustituyen al proceso de evaluación
que se lleva a cabo para establecer un diagnóstico
psicológico, pero suponen un primer acercamiento
y una exploración preliminar del mismo.
Si además sientes un malestar importante, o alguna
de las áreas de tu vida (ocio, laboral, académica,
familiar, etc.) se ha visto afectada por este problema,
es posible que tengas un problema de hipocondría.
Pero, recuerda: esto es sólo una aproximación
al proceso de evaluación necesario antes de aplicar
cualquier tratamiento. Si crees que presentas este problema,
acude a un profesional que te asesorará para que
puedas decidir si quieres recibir tratamiento.